Sunday, April 29, 2007

Remembering


During the time I spent abroad
I fulfilled my back to back
Dreams,
Freedom is not something
You get in the streets,
Money pocket comes and goes
But integrity
Won’t.

I get emotionally intense whilst
Looking through a window,
It doesn’t matter how far it’ll take
To get there,
It doesn’t matter how dark it’ll be
When I get there,
It doesn’t matter at all,
Why should it?

I never ask myself so many questions,
Of course I’m in constant
Communication with my other
self,
But now I can sleep,
And rest smoothly
In my dreams.

I dream a lot, you know?
And I recall
Every single one of them,
But I'm afraid to write them down,
I feel like I’ll be stealing something
Gracious,
And never able to
give it back
Again.

I look at my wall full covered
With post cards,
I listen to Dylan and I find that
There’s a guy with something to say,
I walk the streets
Up an down,
The multicultural colours overwhelms me
With a satisfying glimpse in my eyes.

And in the morning when I wake up
And go to work,
Tangled up in Blue flows through the headphones,
it feels
great.


Capel St 29/04/07
Pic: Enrico D'Andrea - 145 Mountjoy Square


Thursday, April 19, 2007

Blue Sessions


La mayoría de las veces entro en pánico cuando veo una hoja en blanco. Me cuesta llenarlas de palabras que formen algo coherente e interesante para quien esté del otro lado leyéndolas. Cuando estoy caminando por la calle, o viajando en bus, mi cabeza germina un montón de ideas que después, cuando estoy sentado frente al monitor no puedo desglosar. Creo que el problema radica en que leo bastante: libros, revistas, blogs, periódicos, y lo único que pienso, con gran susceptibilidad, es en imitar estilos. Todavía no encontré mi verdadera voz. Cuando leo todas esas genialidades que todo el mundo escribe menos yo, lo único que me queda es una sensación de vació cuando leo algo mío. Entonces es cuestión de borrar y empezar de nuevo. Y así comienza un círculo maldito.

No es que no haya vivido lo suficiente. No hay ningún tipo de parámetro para eso. Creo que mi vida en los últimos años ha tomado un camino más que interesante y lleno de sorpresas. Entonces por qué no escribir sobre eso? Debería ser sencillo, uno escribe de lo que sabe y de lo que alguna vez ha experimentado. Estoy totalmente convencido que no hay profesión mas honesta que la del Escritor. Se escribe con el corazón. Se sufre, entonces: Por que no existe una comunicación más fluida entre mi corazón y mi cabeza? Quizás la respuesta esté donde nunca la he buscado.

Me gusta leer a Gregory Corso. Y a Alejandro Dumas. A Baudelaire, Dylan y Bukowski. Jack Kerouac, Truman Capote y J.D. Salinger. A Hunter S. Thompson, Aldous Huxley y George Orwell. Genet, Cocteau y Rimbaud. Allen Ginsberg, Henry Miller y Ernest Hemingway. A Cortázar, Pérez-Reverte y Neruda. Paul Auster, Paul Bowles y Hanif Kureshi. Poe, Kesey y Murakami. Ray Bradbury, Milton y Burroughs. Snider, Whitman y Yeats.
Hesse, Nabokov y Arthur Miller.

No estaré sufriendo lo suficiente. Tampoco creo tener que llegar a tales extremos y entonces bajo el manto delicado del delirio o del hambre llegar a escribir una rapsodia con el alma. Leer es una actividad que me ocupa una buena parte del día, y no se de otro momento donde me sienta en acojonante armonía. Pero a la vez me deprime la sensación que me deja terminar de leer un pasaje y creer que jamás voy a lograr algo así.

Thursday, April 12, 2007

Impresiones Suecas


Bueno ya estamos de vuelta en Dublin y hoy laburando. Llegamos ayer a las once y media de la noche en medio de un caos general en el aeropuerto. Entre que agarramos las mochilas y llegamos a casa nos acostamos a la una y media.

Llegamos a Estocolmo a las once de la noche del Jueves con un frio increible en uno de los aeropuertos mas pequenos de Europa. Solo aterrizan vuelos de Ryanair. Para llegar a la ciudad nos tomamos un bus que nos costo 25 euros ida y vuelta, te pueden cobrar lo que quieren porque es la unica manera directa para llegar. Si bien el pasaje no nos costo nada siempre hay q considerar esos gastos extras. El bus nos dejo en la Terminal de trenes y buses de la ciudad, el hostel quedaba a unas pocas cuadras.

Nos levantamos temprano para irnos a otro hostel que habiamos reservado. Este quedaba mucho mas lejos de la ciudad asi q fuimos en metro por las mochilas. El hostel era una antigua prision estatal totalmente reciclada conservando el minimalismo de las celdas antiguas. Ahi dormimos en una celda con dos camas en plan marineras y bano propio, nos costo cerca de 35 la noche.

Dejamos las mochilas y nos fuimos caminando hacia el centro de la ciudad. Una caminata de media hora bordeando el Baltico con infinidad de barcos, botes, "Bostels" (barcos-hoteles) y esquivando a manadas de suecos corriendo por ahi.

Primero nos centramos en el Old Town de Estocolmo que se desparrama sobre una pequena isla que conecta con las otras dos grandes islas de la ciudad. En total habran una infinidad de islitas todas conectadas por puentes donde siempre hay lugar para sacar una buena foto. La parte antigua sigue la regla a la perfeccion como en cualquier otra gran ciudad europea: construcciones antiguas, calles empedradas, museos de primer nivel (y caros como la ostia) como el de los Premios Nobel y de la Corona, plazas ladeadas por cafetines y restos, y un Palacio monumental considerado como uno de los mas grandes de Europa, que tambien sirve como morada invernal para la Familia Real. El color arquitectonico muy similar al ocre Romano o al de los pueblos que bordean al Lago Maggiore al norte de Milan. Las calles suben y bajan y se pierden y desembocan sobre el mar. Comer por ahi es casi imposible para un mochilero, al menos que compres fiambre y un poco de pan en algun supermercado y comas afuera bajo el frio artico, practicamente a lo que recurrimos a lo largo de estos dias.

No es barato moverse por ahi y a mi me resulto mas cara que Londres y Paris. Teniendo en cuenta el perfecto modelo socialista que pregona el pais, con una educacion y salud de primer nivel gratis para todos sus habitantes, pero a razon de una quita del 60% del sueldo. Los museos que hasta el año pasado eran gratis hoy cobran entre ocho y doce euros la entrada. Una botella chica de agua en un kiosco cuesta dos euros, y un viaje de dos horas ida y vuelta en bus, unos cuarenta euros. La habitacion mas barata en un hostel compartida con quince personas mas cuesta unos veinticuatro euros.

La ciudad es bastante grande pero tambien es posible caminarla de una punta a la otra. El metro solo lo usamos tres veces: para movernos con las mochilas y una noche que hacia demasiado frio para volverse caminando. No valia la pena gastar guita en eso. Creo que no nos perdimos de nada porque no paramos un segundo, solo para meternos en un cafe para tomar algo y abrigarnos. Un sueco que atendia un negocio de antiguedades en un pueblo al norte de Estocolmo nos dijo que al mes de Abril se lo conoce como "Crazy April" (seguro que en el idioma original tendria otro apelativo mas lirico), los dias pueden estar soleados pero a la vez puede nevar y asi nos paso. En las terrazas de los cafes te dan frazadas para que puedas seguir disfrutando del paisaje o ver la gente pasar.

En algunos aspectos le encontramos un gran parecido a otras ciudades como por ejemplo Praga y Berlin: "monumental" con sus catedrales, palacios y plazas amplias, y bien marcada por el clima que la domina. Las iglesias nos sorprendieron muchisimo, la mayoria de ellas mas austeras y sobrias que las apostolica romanas pero aun asi de gran atractivo y con el plus de estar muy bien aclimatadas. Se puede decir que estan en un sano punto medio entre las desesperantes iglesias suizo-germanas y las arrogantes iglesias latinas.

Dos dias nos alcanzo para recorrer lo mas importante de la ciudad. La idea antes de partir era hacer una escapada a Gotland, una isla tres horas en ferry pero no fue posible porque solo se puede ir en Verano. Asi q nos tomamos un bus a Gavle, un pueblo de diez mil habitantes a dos horas al norte de Estocolmo.

En la guia aparecia como un punto atractivo pero lo unico que rescatamos fue la tambien Old Town que se ocultaba detras de un canal. Un pueblo de setecientos anos que sufrio la perdida de mas de la mitad de la ciudad vieja en el siglo XVIII por un incendio que se origino en una panaderia. Lo que quedo fue un pequeno conjunto de casas antiguas de madera pintadas de varios colores, sobre todo amarillo y bordo, y algunas tiendas de antiguedades. Volvimos ese mismo dia a Estocolmo para dormir.
Ayer nos levantamos tarde, y relajados dimos otra gran vuelta por la ciudad en busca de los origines maternos de Vicky pero no pudimos encontrar ese bar "Ryberg" que nos habian dicho, pero compramos souvenirs y mandamos postales.

Sunday, February 25, 2007

Tunez Dixit Vol. IV


Luego de pasar una larga y tediosa espera en la aduana para que me permitieran entrar, me encontré con la típica bueno-que-carajo-hago-ahora situación de viajero cuando llegas a alguna terminal que no conoces. Como de costumbre la oficina de Turismo estaba cerrada, nunca están cuando uno los necesita. Había decidido quedarme un par de días en Túnez, la capital, así que busqué un hostal en la guía que estuviera dentro del casco antiguo, también conocido como las Medinas. Elegí un albergue de la conocida cadena HI - Hostelling International - popular entre mochileros por ser de los más baratos, con desayuno incluido y más importante aún por ser limpios. También es un buen lugar para conocer a otros mochileros e intercambiar información sobre los lugares que hayamos visitado.

Tomé un taxi en el aeropuerto, el trayecto no es largo y solo cuesta tres dinares (1,2 euros) al centro de la ciudad. El sol picaba fuerte y no me apetecía de movida meterme en un transporte público. Una de las cosas que me sorprendieron a lo largo de todo el viaje fue la poca cantidad de semáforos que hay en la calle. Como en Marruecos, debe ser una constante en los países árabes. O quizás a todo el mundo le guste cruzar por el medio de la autopista poniendo en riesgo su vida, y por ende la mía también, en una de las peores sociedades de conductores que existe en el planeta. El taxi obviamente resultó más caro de lo esperado. Le pagué al chofer dándole a entender que ya conocía el procedimiento. Pero no tenía ganas de pelearme con nadie apenas llegar, solo quería llegar al hostal para dejar la mochila y empezar a recorrer.

El taxi me dejó a unas cuadras de la Porte da France, arco que data del sigo XVI y abre la puerta a un mundo que poco ha cambiado en cientos de años. Dos caminos en direcciones opuestas, rodeados de animados negocios y viejas construcciones dilatadas por el tiempo, sirven como entrada a la Medina. Pregunté como llegar al hostal, nadie parecía conocerlo pero me dijeron que llegaría tomando el camino de la derecha. Este subía recto hacia arriba, dentro del corazón del casco antiguo. Una densa marea de personas dificultaba mi pesada caminata. Los vendedores a puro grito ofrecían sus mercancías, otros se disputaban el precio de un par de babuchas con unos turistas. Las radios encendidas a tope musicalizaban el trayecto hacia el hostal mientras trataba de no tropezar con otros peatones. El camino no resultó tan largo, y por suerte un cartel apostado sobre una pared indicaba el hostal que estaba buscando.

La habitación me costó ocho dinares por noche con desayuno incluido. Me tocó compartirla con un Argelino que estaba de vacaciones en Túnez. En otra habitación dormían tres Senegaleses estudiantes de Informática, y en la última habitación ocupada, una Noruega estudiante de Antropología que estaba en la capital haciendo una práctica sobre el uso de la lengua francesa en Túnez. Ninguno había viajado por el país así que no pude sacarles mucha información. Atef, el simpático y curioso tunecino que atendía el hostal fue el que mejor me aconsejó. Dejé la mochila en la habitación, me puse unas bermudas y salí decidido a aventurarme dentro de la Medina. La Medina cuenta con dos calles principales donde se encuentran los zouqs: los mercados donde turistas y tunecinos se mezclan para hacer las compras. Los turistas generalmente no se mueven mas allá del radio de los zouqs, quizás por temor a perderse en los cientos de callecitas que forman el casco antiguo. Pero lo más lindo es salirse de ese circuito y mezclarse con la gente que todavía vive ahí dentro. Los mercados son más baratos y los cafés más auténticos sirviendo las mejores cachimbas.

La cultura de café está muy desarrollada, gracias a la huella que dejaron sus antiguos colonizadores. En cualquier café de Túnez te vas a encontrar con un gran número de hombres ocupando la mayoría de las mesas. Las mujeres no pueden entrar a ellos, está mal visto y totalmente prohibido, al menos que seas turista. La gran mayoría se la pasan fumando a través de una manguera con forma de serpiente, ésta conectada a una pipa de agua de cristal. Se llaman sheeshas, conocidas también como cachimbas en Marruecos y narguiles en la India. Los sabores abarcan una gran variedad desde frutales como durazno, pera y manzana (mi preferido), y tabacos fuertes y muy amargos que solo ellos pueden fumar. Es bastante adictiva y te deja un dulce sabor en la boca. Se suele acompañarla con un café o con un té de menta. No pasó un sólo día sin que me sentara en algún café al atardecer para descansar, fumar tabaco de manzana y escuchar la ultima llamada al rezo.

En la segunda semana del viaje me tocó vivir y padecer el duro régimen del mes de Ramadán. El horario de la sheesha se tuvo que dilatar para cuando ya caía la noche. Cuando el sol se desmoronaba y teñía el cielo de un tinte anaranjado, un bombazo proveniente de una mezquita señalaba el fin de la jornada de ayuno. Entonces los cafés se animaban más que nunca y encontrar una mesa era más difícil de lo habitual.

Como cada gran ciudad en los países árabes, estas están divididas en las Ville Nouvelle y las Medinas. La Ville Nouvelle de Tunis no tuvo mucho para ofrecer. Un par de catedrales construidas durante la colonización francesa, y un museo, el Bardo, que se caracteriza por tener la mayor cantidad de mosaicos romanos en el mundo. Los romanos no solo sembraron el pánico sobre las pobres aldeas bereberes, sino que también construyeron grandes obras de ingeniería como caminos, acueductos y arenas donde se destaca la Arena del Jema, mejor conservada que el propio Coliseo Romano. El metro que recorre la ciudad es mas bien un tranvía, si bien corre por debajo de la tierra algunos kilómetros en su gran mayoría navega por arriba. Unas cinco líneas se dividen el recorrido. El número cuatro me dejó en la estación cerca del museo del Bardo.

Cuando volví del museo le pregunté a una pareja tunecina la dirección que debía tomar para que me dejara en Av. Republique, en el centro de la ciudad. Me dijeron que estaba del lado correcto del andén y que ellos también se dirigían hacia allá. Me quedé junto a ellos y esperamos a que viniera el metro. Charlamos, haciendo primero las preguntas de rigor y ellos escuchaban sorprendidos el periplo de ciudades que me llevaron hasta Túnez. Nunca habían salido del país y se morían por conocer la Bella Italia, caminar por Vía del Foro y pasear en una góndola por los canales de Venecia. Les comenté que Roma iba a ser la próxima ciudad en la cual me iba a instalar así que los invité a que vinieran a visitarme cuando quisieran.

Los dos son estudiantes, Imtiez de veintitrés estudia Geografía en la Universidad Tecnológica de Túnez y Zaineb, también de veintitrés, estudia Economía en la misma universidad. Hace un año y cuatro meses que salen y se los veía bastante bien juntos. Me invitaron a conocer su Universidad, acepté alegremente y nos bajamos en la siguiente estación. Dimos una vuelta por su Uni y tomamos una coca en un café estudiantil a unas pocas cuadras. Nos comunicábamos en ingles, especialmente Zaineb que lo hablaba realmente bien. Pegamos buena onda y quedamos en vernos al día siguiente para dar una vuelta por la ciudad.

Thursday, February 08, 2007

Lo que se llama jugar

Its incredible how words
can make someone smile,
it is in that honesty
where I ask myself
wether are we walkin'
the same way or
we just want to fuck it up,

Its remarkable that tiny bits
of ink
shows us what life seems to be:
a new born child,
a suicide note,
a bridge over a majestic waterfall,
a needle in a vein,
a candle in the night,

Show me the meaning
and Ill show you the way,
Ill follow you wherever you want me to,
Ill undress myself before you,
and naked
cry
and whisper
how much I love you,

I hope you'll get the message,
its not that dark
and you wont have to read
between lines,
I'll wait for you
wether in this side
or the other
one,

Its better to burn out,
than slowly
fade
away.

Monday, January 22, 2007

De Cartinas



Es la una y media de la tarde, llevo la capucha de un buzo bordo puesta en la cabeza, un cigarrillo prendido se consume a la izquierda del portátil. El frió boreal entra por una de las ventanas abiertas del living de casa. El correo llegó temprano hoy, unas postales de amigos viajeros hicieron de la mañana algo distinto. Dos para mí, y una para Victoria.

Las pegué en la pared con las demás. A mis amigos que ocasionalmente y a los que asiduamente leen el blog les digo que manden o sigan mandando postales, de verdad me hace muy feliz saber por donde están y que están haciendo de su vida. Es una forma de mantenernos comunicados y de seguir alimentando una pasión que en algún momento nos juntó y que nos sigue uniendo a pesar del distanciamiento físico.


Una postal a mil correos electrónicos. Una poesía a diez oraciones banales. Una historia a una respuesta sin ganas.



Monday, January 15, 2007

Dublin City Jazz Session


Vol. V

The other evening we introduced ourselves
in the cold winter night,
Temple Bar was the scenario,
dark and powerful,
a tiny crowd listened our pains
and sorrows,
street people was the audience,
more than I’ve expected.

My friend in the guitar arranged
this beautiful and apocalyptical rhythm
to follow my poetry,
chemistry was there man,
I’m sure ‘bout it,
I was hot and tempered
with the sensation that I belonged there,
with my mic and my poem
in the other hand,
shaking my soul
to the naked crowd.

As I was reading and rattling
my bones,
a hammered negro lady came
at the scenario
smiling white and deeply
presented her twisted state
of mind,
she sang and laughed
and screamed
gaelic rambles,
the music of the streets,
the outskirts,
the margined story telling of the
damned and crazy,
the naked words of a candle
that’ll never
fade away.

Everybody was hanging out,
glass eyed junkies half smiling
half rediscovering
forgotten feelings,
now fearless to cry out loud
unselfish secrets,
provocative slang images
from laughter
born in their holiest
guts.

Well we were up all night
high with life,
wine bottles in plastic cups
warmed the spirit,
that night sold me
the idea
that for a while
I could pretend to be that someone
I've always dream
to be,

And to be honest,
I was never able to
sleep again.


Capel Street 09/01/07

Picture: Ha'Penny Bridge.

Saturday, January 06, 2007

Dublin City Jazz Session


Vol. IV

Look for me and
You’ll find me
Where the boroughs
have no name,
Where the roads are sinuous and
Follow a non direction sign,
Where the stars collapse at
the break of dawn,
Where the ocean meets the land and
breaks in a furious wave,
Where a man is no man but a
forgotten smile,
Where the grape melts down
in the warm of a belly,
Where the river flows and
tracks down the pebbles of mankind,
Where she moans and cries and
breathes in a white silk bed,
Where the ticket is torn
in a one way go,
Where the dark strikes in a
warm Saharan night,
Where the old man fights for his life in a
nuthin’ to win chess match with Lady Death,
Where the sun turns red and blue and green and pink
when in agony gasps for a last beaten breath,
Where the poet suffers for love and
feels desperate alone,
Where the city forgets its past, present and future
but opens it heart for the delirious of life,
Where the drunk drinks the last drop of beer and
pretends is the last one
Where the beat weeps
understanding the beautiful side of life,

I’ll be there watching,
Writing,
Understanding and by no means
Underestimating,
So if you want to pick me up
Just follow the beaten
path.

Temple Bar, 19/12/06

Picture: Dart Railway over the Liffey River.


Friday, January 05, 2007

Dublin City Jazz Session


Vol. III

I stare at the dim yellow walls
Of my room,
Street noise coming from
The open windows,
A sudden chill runs
Through my spine
Feel cold
And desperate
Alone,

Maybe I should try closing
The windows
But I don’t wanna,
I like to hear the sound of
Car breaks,
People shouting nonsense screams
And old ladies selling
Vegetables for the pack,

Victorian neighbor flats
Stay put in front of me,
Grey pebbled bricks rise from
The colored stores ground floor,
Open and bright windows in the
Cold of the nigh
Rise the light that shines
In my eyes,

Hush’s the wind that hardens
The depth of winter,
I better close those tiles
And shut that window,
Tomorrow’s another day
Where clouds and fog
Will meet again,
Like two lovers afraid
To die in solitude.

Capel Street, 17/12/06

Picture: The Spire.

Wednesday, December 27, 2006

Dublin City Jazz Session


Vol. II

The city lights strikes right
Into my mind
Here upon this grey
And sad street
I look wide eyed to the black
And starry night

Seems like everything flows
Just fine under O’Connell Bridge
The place where our souls
Cry and moan in the
Journey at the center
Of the night

No limericks and lullabies
No forsaken fairy tales
And hocus pocus magic realisms
Will undo what I have done,
Time will tell if I am right
But definitely I’ll do my best
To bring it down

Now the rain comes all right
Tiny drops pour down my face
Will I ever see a blue sky?
Don’t care too much,
Let it all come down.

Capel Street, 14/12/06

Picture: George Street.


Wednesday, December 20, 2006

Dublin City Jazz Session


Vol. I

I never found true happiness
till I put my butt on the road,
simple thoughts over simple things,
simple values over sorrow pleas,
transforming what's not to touch,
endless commentaries that shutters
what a beach boy said,

Back vocal lyrics
over asthmatics senses
shallow holes filled of nefarious hands
struggling to go afloat,

White is the sand that lies beneath
the deep of the ocean,
remember one thing and don’t loose your grip
true lies within us all,

Relaxing the back in a nice black and blue
velvet leather sofa,
the warm sip of the red wine
that goes merry go down my throat
relaxes all of my senses,
feeling complete I am, yes I do,
that brings me naturally to a fine
vineyard in a French campagne,
oak barreled fueled tanks
tangerine and raspberry flavours
tracks down the colours in my
wide and dilated pupils spiced up
with finest herbs man can ever find,

I listen to the wind whisper tender thoughts
through my ears,
erotic movements in my soul
walkin’ by these sweet and red Ballsbridge boulevards,
the rain pours down my shoulders
the suit shrinks
and the tie strangles
what was left of my youth,
no more hair long
no more piercing
or whatsoever,

That magic feeling wraps this unbelievable and disastrous
monotonous existence,
falling far from below away this tears that runs
through my cheeks,
believing the impossible that turns
just ‘round the corner,

Carry that weight,
carry that sweet rendezvous of the night
on your shoulders,
It’s only an island if you look it down
from the water,
no matter what’s to expect,
it’s a realization of your dreams
canalized in go go dances
under sad and weary neon lights,

People go by
go up
go down
go straight
go gay
go sad
go daylight
go night
go crazy
go fast
go sweet
go tender
go bollocks!

Walk down the bohemian
and crowded streets and
take a good look to the people,
delusion and broken hearted hobos,
lonesome travelers,
desolated angels,
on the road goers,
backpackers full of angelical curiosity,
anti-political killers of the system
desirous of everything,
the streets flow with satirical
and angry rhapsodies,
protest what's to protest
Strike! Create! Sing! Write!

Lay round your heart and play
with the beautiful side of life,

Look far from that dirty and weary
window of the small café,
you’ll be amused and find yourself
watching everybody undress
their souls in front of you,
shut your eyes for a moment
and imagine quintessential life stories
of these poor and torn bastards,
struggling to stay awake
from a nightmare
that hunts
us all,

The night comes all right,
bright and starry,
delightfully desperate
howls at the break of dawn,
in its sweet and gorgeous
presence
lights the path
for the junkie,
who consoles his own
habit
seeking true and restless happiness
in this bitter
life,

But above all things,
believe in the power of
change,
there’s always somebody out there
who’s willing
to tend us a light
at the end of the tunnel.

Capel Street, 10/12/06

Picture: O'Connell Street

Thursday, December 14, 2006

De Cafetines y Ventanas


Mirar por la ventana de un café es como ver la televisión, pero claro…mucho más entretenido. Ver la gente pasar es una actividad que tomé por costumbre a medida que empecé a viajar. Siempre sentí la extraña necesidad por entender el comportamiento humano, y estoy ciento por ciento seguro que la calle es la que nos muestra la verdadera realidad de las personas. Cuando me siento a tomar un café y no tengo nada para leer no me queda otra que apoyar la pera sobre la palma de la mano y mirar hacia afuera por la ventana. Puedo llegar a pasar horas sentado en una silla mientras miles de personas que no conozco desfilan ante mis ojos. Sólo me distraigo cuando la camarera me llena la taza o tengo que correr al baño. Si tengo un block de hojas a mano trato de bajar a letra lo que más me llama la atención, quizás me sirva para algún personaje que en el futuro quiera retratar. La manera de caminar es la que me ayuda un poco a descifrar la personalidad de la gente. Y basándome en esos detalles monto numerosas historias que sólo a mí me entretienen. Cabe aclarar que no lo observo por el lente de un periscopio, no me escondo detrás de un gran angular, trato de estar lo más cerca posible para poder captar esos miles de gestos que definen a una persona. Por eso prefiero sentarme en una terraza, no hay afiches o menús colgados que te dificulten la vista. De esa manera logras también ver otros guiños que a la distancia son bastante difíciles de percibir.

Es disímil la variedad de personas que pasan delante de esta ventana de este café en Wicklow Street. Caminan solas o acompañadas de la mano, algunos hablan por teléfono o escuchan música. En este frío boreal los abrigos llevan el color y elegancia de la calle. Los más jóvenes apuestan por camperas siguiendo los cánones de la moda y algún que otro perdido camina con un simple saco de pana, mientras tanto la gente de oficina camina orgullosa con sus trajes recién horneados y salidos de la tintorería, cortados a la perfección por el sastre de la familia.

Ahí viene la que mira hacia abajo mientras camina, quien sabe que estará pasando por su cabeza. Otros miran al cielo, buscando algún tipo de respuesta a una pregunta substancial. Están los que miran la vidriera de los negocios y en esos ojos bien abiertos un efecto anime destella temblequeando. Los que fuman y disfrutan de su cigarrillo, los que fuman y lo tiran desesperados, prometiéndose que ese fue el último. El que está apurado y la que camina en una burbuja acaban de chocarse, el que está apurado no tiene tiempo para pedir disculpas y la que camina en una burbuja no se da cuenta. Ahora viene el que ríe, mostrándole la hilacha al frío, totalmente abrigado de pies a cabeza.

Entre los que caminan delante mi ventana están los hindúes, los polacos y los irlandeses, los italianos y españoles, los checos, chinos y árabes, también están los australianos, alemanes y suecos, franceses, húngaros y canadienses. Los malayos que caminan en grupo se corren para que el uruguayo pueda pasar entre ellos. El irlandés habla por teléfono con el francés que trabaja en una agencia de reclutamiento, si tiene suerte el Lunes empieza a trabajar. El hindú le pregunta la hora al español, y la australiana que pasó por el costado chequea el dato en su teléfono. El chino se ata los cordones en el medio de la calle sin importarle que por atrás el polaco camina apurado porque esta llegando tarde al trabajo. El italiano seduce a la sueca que mira para un costado para ver por donde puede escapar. El húngaro de rastas toca la guitarra y la pareja de turistas alemanes tira unas monedas en el gorro de lana de la tailandesa, novia del guitarrista.

Entonces llega la noche y la gente le concede el protagonismo a la soledad de la calle. La luz del día baja tenuemente y el sol se pierde exiguo entre las catedrales del sur de la ciudad. La camarera me avisa que están por cerrar, entonces pago la cuenta y me abrigo.

El argentino camina con las manos en el bolsillo, deseando llegar a su casa y tomar una copa de vino.

Wednesday, December 06, 2006

"Todo bien..."


Es lo que generalmente respondo cuando me preguntan como me fue en algún viaje. No se, quizás se esperan un relato oral extenso lleno de picantes anécdotas y aventuras, pero sencillamente lo único que sale de mi boca es: "Todo bien...".

Con el tiempo uno descubre la manera de contar lo sucedido. El bloqueo inicial es algo totalmente normal, sobre todo cuando unas quince personas te reciben en el aeropuerto y entre besos y abrazos esperan que les cuentes todo. Entiendo perfectamente su curiosidad, solo que algunos no están dispuestos a escuchar un: "Todo bien...".

Es bastante complicado tener que elaborar todas las historias apenas llegar, y mas cuando estas vaciando la mochila y poniéndote al día con tu correspondencia, o te queres pegar una ducha bien merecida por no haberte bañado en los últimos tres días. Automáticamente lo que sale de mi boca es un honesto y también perezoso: "Todo bien...".

Cuando las anécdotas florecen en la cabeza y uno empieza a relatarlas parece que la necesidad de saberlo todo por parte de los oyentes es tal que no se contentan con lo ya dicho. La repetición de historias es una constante y cuando la fatídica pregunta llega, la respuesta no es mas que un: "Todo bien..." encogiendo los hombros.

Las fotos ayudan a llevarla un poco mejor. Pero también tiene su lado oscuro. Tener que explicar todo y hasta el por que de cada foto transforma algo tan simple en algo agotador. Muchachos por favor, empiecen a interpretar un poco las fotos, no todo tiene un donde y por que. Eso es lo más lindo de la fotografía, capturar un momento totalmente simbólico para uno que no se puede y se quiere explicar.

Poseemos, todos, una naturaleza especial a la que me subordino sin ningún tipo de discusión. La gente quiere saberlo todo, por qué no?. Así que lo único que les puede decir es: “Todo bien”.


Friday, December 01, 2006

Martes Gris en una Fria tarde en Dublin

Acá les dejo un relato que escribi y fue publicado para un Blog Colectivo. La idea principal de este Blog es postear nuestros martirios. La rutina se basa en una convocatoria abierta bajo un lema determinando, un período para la publicación de posts en cada una de las bitácoras que deciden participar, edición del material recibido y publicación del post definitivo con aportaciones del autor anfitrión. Si les gusta la idea y quieren participar esta es la dirección: http://colectivocarrousel.blogspot.com/

Para terminar de leer el relato tambien dirigirse a la misma direccion.




El despertador sonó a las doce, las cortinas del cuarto estaban abiertas. Un débil rayo de luz fragmentaba la espesa oscuridad de la habitación. Abrí los ojos como pude, los sentía terriblemente hinchados, esas mañanas que uno se levanta lamentando lo sucedido la noche anterior. El cielo estaba cubierto por un fino lienzo de nubarrones que ocultaban al sol que endeblemente calentaba la ciudad.

Un día más.

Me levanté de la cama, comí unas tostadas con mermelada de frutilla y una pinta de agua fría. Me lavé la cara y los dientes, soy de las personas que se bañan por la noche. Me cambié y no más de la una y cuarto salí de casa. Pasé por el kiosco a comprar cigarrillos. "10 Camel Light please", una friolera de casi cuatro euros se van por la basura. Soy asmatico pero no asimilo mi enfermedad, delirios de super hombre, y siempre termino pagando por los altos impuestos que imponen los gobiernos contra las grandes tabacaleras. Después pasé por el locutorio para llamar a la vieja, necesitaba averiguar unos datos para tramitar mi residencia en Dublín en la embajada italiana. En realidad avisarles a los italianos que estoy viviendo en Irlanda para que no me llamen a hacer el servicio militar, que sigue siendo obligatorio.

No tenía ganas de caminar hasta la embajada, aunque sólo me tomaría media hora. Me subí al número 7, viejo y conocido bondi que me acercaba hasta mi antiguo trabajo donde laburé durante ocho meses. Me bajé en Northumberland Rd., un hermoso boulevard arbolado de embajadas situado en uno de los barrios más chic de la ciudad. Crucé la calle y enfilé hacia la embajada. Toqué el timbre y por el portero eléctrico una voz en off me atendió.

- Pronto, dijo en perfecto italiano. Me agarró desprevenido, pensé que me iban a atender en ingles.

-Ehhhhh, Buon giorno, wanna know if...

-Eh chiuso, its closed, me interrumpió la amable voz de la embajada.

Un aviso con los horarios de atención al público colgaba a la izquierda del portero eléctrico. Martes: 10 a 12. No se porque pero en todas las embajadas los horarios al público se restringen a unas pocas horas por día. Me pregunto si realmente trabajan y por qué no me apunté en una carrera diplomática.




Tuesday, November 28, 2006

Correspondencia desde una Punta a la Otra


Aca les paso un fragmento de una conversacion con uno de mis mas entranables amigos. El que consiguio llevarme silenciosamente por el sendero de las letras, aunque me esfuerze y no lo logre. A pesar de la distancia y de que extrano nuestras conversaciones limadas en alguna callecita perdida de Olivos, es bueno saber que seguimos siendo los mismos perdidos de siempres.

Pura improvisacion, o estado vegetal de la mente...


:::: Este NO soy yô :::: says:

lo importante es permitir el vuelo interno... estamos rodeados de ancla y nos temen...

:::: Este NO soy yô :::: says:

pero hay que cagarse, en todo....

:::: Este NO soy yô :::: says:
pero bien...

Sal Paradise says:

si, nos temen los perezosos y los que susurran porquerias en la oscuridad

:::: Este NO soy yô :::: says:

hay un asco de ideas volando como basura muerta de martes en la noche por las calles. Yo la miro, la piso y tengo miedo que me manche, prendo un pucho y apunto a la avenida, que cagar....

Sal Paradise says:

pero no tires esa colilla, que se vuela con el viento para terminar reposando tranquila, sobre la rodilla de un fiel fauno deletreando sopas de letras con una pequena y ansiosa hada madrina

:::: Este NO soy yô :::: says:
alquitran que no da... Diez dìas de choto... punto final y coma a la izquierda.
quien soy?, me pregunto, mientras miro un cuadro en blanco...

Sal Paradise says:
no te asustes en llenar algo en blanco, solo un pincel y un balde de alquitran es suficiente para crear algo que una persona en el futuro dira: esto es POP!

murmullos en la carretera,
te das vuelta
y te preguntas
quien es el que silba

recorres las lineas pintadas
y apoyas tu culo
sobre el siempre
termico asfalto

:::: Este NO soy yô :::: says:
Y no estàs solo
estàs en tu tierra
que es aquella
que reposa bajo tus pies
y està el aire de mar
como recuerdo
y alguna sonrisa
que jamàs vas a volver a ver

Sal Paradise says:
no consigo despedirme de los angeles
quienes imploran que desangre
un mar de dudas
y de naufragios
mi alma estara tranquila
el dia que repose suavemente
sobre la fina hierba dorada
de un campo de trigo
entonces me levantare para seguir
donde los caminos
vierten sus eternos lazos
y terminar reposando
en una aldea de perdedores
que no pierden nada