Sunday, October 15, 2006

Abstracto


Estoy solo y confundido en la habitación de mi colega que me esta bancando hasta que encuentre algún lugar roñoso y barato para vivir. No es que me guste vivir en la roña, solo que esta ciudad, Roma, no te permite alquilar algo a menos que tengas seiscientos euros por mes para bancartelo. Pero quien tiene esa cantidad de dinero? Entonces me tengo que ir a vivir a cuarenta minutos del centro, hacer tres conexiones, pelearme con mi vecino de asiento porque se durmió y babeo sobre mi saco, caminar las diez cuadras que me separan de la parada del bus, esquivar la mirada de cualquier vago que se me cruce porque sino se arma, quedarme sin cigarrillos y caminar otras diez cuadras en una dirección totalmente opuesta al piso, llegar y darme cuenta que me olvide las llaves en el laburo y que mis compañeros de piso no están, sentarme en las escaleras de entrada, como estoy sin abrigo porque esa misma mañana hacia mucho calor empezar a tiritar en la noche otoñal, entonces estornudo, toso y me engripo para después escuchar el inteligente comentario de mi compañero que una hora y media mas tarde llega: Que haces boludo?, putearlo un poco, subir discutiendo en el ascensor, que no cabe ni el mas pequeño de los enanitos cabezones, entrar al piso y notar que mi otro compañero SI estaba, solo que no tenia ganas de atender el portero eléctrico porque estaba finalizando de leer los últimos capítulos de “Los Idiotas”, ir a mi habitación, desnudarme y meterme en la ducha, el agua caliente no funciona porque los últimos inquilinos no pagaron el gas, volver a ponerme el mismo calzón, tener hambre y darme cuenta que no tengo comida en la alacena, comer pan con manteca porque ni mermelada de naranja me quedo, volver a la habitación, prender la televisión, no entender lo que dicen, apagarla y cerrar los ojos, luego pensar y dudar si verdaderamente uno existe.

1 comment:

milo said...

Excelente man! Excelente!
Nunca mejor expresado...